11/Jun/23
Perdido
Han pasado días, creo que ya perdí la cuenta de las noches en que la soledad iza su oscuridad en una mente sin asidero.
No hay nada que me pueda distraer de mis pensamientos enfermizos y autodestructivos.
Los días son oscuros, encapotados y transcurren parsimoniosamente; haciendo más aguda y dolorosa la pérfida tortura de una soledad sin razón.
Abatido, acorralado por ésta espantosa mismidad. Con la que lucho a diario y muy pocas veces logro salir bien librado.
Me duele, me disminuye con cada segundo que marca la manecilla de un viejo reloj que probablemente seguirá marcando la hora, luego de que yo deje de marcar cada paso con mis ojos famélicos arraigados a ese tiempo que continúa inclemente a una vida que se pierde.
Hábitos Nocturnos, Llantos Y Apologías Mortales.

Comentarios
Publicar un comentario